
Los suelos de baldosas fríos no son algo de lo que se pueda reír. Al levantarse de la cama o al cruzar la cocina en una mañana de invierno, el frío se siente directamente en la planta de los pies. Los calentadores eléctricos convencionales calientan el aire, no la superficie del suelo, por lo que sigue habiendo frío en la zona de los pies. Un calentador instalado debajo de las baldosas cambia esta situación, ya que proporciona calor radiante directamente donde se necesita: a través del suelo.
¿Qué hay realmente debajo de las baldosas? Estos sistemas utilizan elementos calefactores delgados y de bajo perfil, que se colocan cerca de las baldosas sin aumentar el grosor del suelo. Funcionan con la tensión eléctrica habitual, por lo que se pueden conectar a los circuitos eléctricos existentes sin necesidad de hacer cambios. La potencia de calentamiento está pensada para habitaciones pequeñas o medianas, lo que permite un calor uniforme en toda la superficie del suelo. Dado que el calor se eleva gradualmente desde el suelo, la habitación se vuelve más cómoda rápidamente, y el aire permanece menos seco en comparación con los calentadores eléctricos convencionales.
Por qué son ideales para baños, entradas y cocinas Estas son las habitaciones donde las baldosas mantienen el frío, y es precisamente allí donde los calentadores debajo de las baldosas son útiles. Calientan primero el suelo, por lo que los pies se sienten cómodos en cuanto uno entra en la habitación. Ese confort localizado ayuda a relajarse, a reducir la rigidez en las mañanas frías y a mantener la habitación habitable incluso cuando el resto de la casa está fría. El calentador queda oculto, por lo que se mantiene la apariencia deseada mientras se obtiene un calor constante en el lugar donde uno camina, se para o pasa tiempo.
Consideraciones importantes al planificar Es necesario planificar su instalación durante una reforma o instalación de baldosas, ya que los cables o placas calefactoras deben colocarse debajo de las baldosas y conectarse al termostato que se elija. El tipo de suelo también es importante: las piedras gruesas y las baldosas grandes tardan más en calentarse que las cerámicas ligeras. Para obtener los mejores resultados, se debe elegir un termostato adecuado según el tamaño de la habitación y las rutinas diarias. Una nota práctica: el suelo se sentirá caliente, pero el efecto será más notable cuando la habitación esté fría. Además, estos calentadores no pueden reemplazar al sistema de calefacción completo en climas muy fríos.